Bésame mucho

1

 

Quien dijo eso de bésame, bésame mucho no conocía los pintalabios de Kiko. Y es que si hay algo adictivo en este mundo es coleccionar colores de esmalte de uñas y de barras de labios. Y aunque el tema de las uñas da para hablar (y mucho) hoy nos centraremos en las boquitas de piñón.

¿Por qué pintarse los labios? Los labios son una de esas partes del cuerpo en las que queremos cuanto más volumen mejor, todavía no he visto ningún producto que busque reducirlo y si existe desde luego yo no lo compraría. La cuestión es que todas ansiamos tener los morros de una actriz de Hollywood pero, queridas mías, para ello necesitaríamos mucho dinero y un buen cirujano. Menos mal que existen buenos cosméticos al alcance de todas.

3

 ¿Cómo lo aplico? Mi recomendación es preparar primero muy bien la base, hidratándolos regularmente y exfoliándolos con suaves masajes de azúcar para eliminar todos los restos de piel seca. Una vez que ya tenemos la base lista, lo mejor para que el labial dure más tiempo es maquillar la zona previamente con un lápiz del mismo tono u otro ligeramente superior (es importante que no haya una gran distancia entre los tonos para no obtener un resultado indeseado), comenzando por las líneas exteriores que delimitan el contorno de los labios y rellenando hacía el centro. Posteriormente aplicamos la barra de labios que habíamos escogido extendiéndola desde el centro hacia los extremos. Si queremos una dosis extra de volumen, se puede utilizar un tercer tono más claro y más brillante, solo en el centro del labio inferior. Una vez que todos los tonos estén perfectamente integrados entre sí podemos elegir entre un efecto mate o brillo. Esto dependerá del look y de la ocasión. Para lograr un acabado mate sellaremos los labios con polvos sueltos, aplicando suaves toquecitos con la brocha sobre ellos. Por el contrario, si queremos un efecto brillante y húmedo aplicaremos un gloss de brillo sobre el labial.  Otro truco para ganar volumen es aplicar una pequeña dosis de iluminador sobre el arco de cupido para elevar visualmente el labio superior.

2

¿Cuál elijo? La respuesta correcta es: todos. No hay un color infalible y quedarse en lo corriente sería demasiado aburrido. Es cierto que dependiendo de las facciones personales un tono puede afilarte o suavizarte los rasgos, pero también es cierto que dependiendo de la intención esto puede jugar muy a nuestro favor. Los tonos nude, es decir, aquellos cercanos al tono natural de la piel, suelen difuminar los rasgos; mientras que los más oscuros tienden a intensificarlos. Como todo en el maquillaje (y en la vida) es cuestión de equilibrar los factores. Si tenemos los ojos claros, un pintalabios oscuro nos resaltará su color. Si por el contrario, elegimos un tono nude, deberemos enfatizar la mirada con sombras para no perder la fuerza en el maquillaje. ¿Cuál es el mejor para mí? Eso es una tarea que te tocará descubrir con el tiempo, lo que sí te aconsejo es que no te cierres a probar colores diferentes porque el maquillaje también está para divertirse y los colores alegran a cualquiera.

Feliz fin de semana, y besad, besad mucho (con una barra de labios en el bolso, eso sí)

Comments

comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


− 5 = uno

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>